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Está bien no estar bien… Cómo sostenerte cuando no tienes energía

22 de agosto de 2026 · 6 min · connie edelai

Está bien no estar bien… Cómo sostenerte cuando no tienes energía

Después de pasar dos semanas enferma, recordé que descansar no significa retroceder, que no tenemos que estar bien todos los días y que nuestro valor no depende de nuestra productividad. En este artículo comparto una reflexión personal y pequeñas herramientas para atravesar esos momentos de bajón con más amabilidad y menos exigencia.

Está bien no estar bien: cómo sostenerte cuando no tienes energía

Estas últimas dos semanas estuve enferma, me pegué literal un virus junto a una sinusitis que no tuvieron piedad de mí.

Y aunque podría parecer algo pequeño, para mí significó parar ene cosas.

Entrenar menos. Crear menos contenido. Tener menos energía, literal un drenaje de energía que me cansaba hasta masticar la comida. Dejar algunas cosas pendientes. Cambiar planes familiares y laborales.

Y cuando el cuerpo te obliga a bajar el ritmo, muchas veces la cabeza empieza a hablar.

“Deberías estar haciendo más.”

“Te estás atrasando.”

“Quizás deberías aprender algo nuevo estando aquí tanto sentada.”

“Quizás lo que estás haciendo ya no funciona.”

Y aparece esa pregunta incómoda:

¿Será yo que estoy fallando?

Durante un tiempo pensé que tenía que encontrar rápidamente una respuesta. Que tenía que volver a sentirme motivada, productiva, enfocada y lo más proactiva posible.

Pero después de muchas respiraciones porque si, trabajo día a día en esto, entendí algo que quizás necesitaba recordar yo también:

Está bien no estar bien.

Está bien no tener siempre la misma energía y atravesar un período en el que no sabes muy bien qué quieres.

Está bien cuestionarte, sentir frustración, tristeza, cansancio o incomodidad.

Está bien que algunas cosas que antes te encantaban ya no te hagan tanto sentido. 

Está bien cambiar y explorar nuevas posibilidades.

Está bien aprender algo nuevo y no saber qué va a pasar.

Y también está bien no amar todo lo que ves en el espejo todos los días.

Somos personas, querida lectora, no proyectos que tienen que estar permanentemente en construcción.

A veces creemos que necesitamos hacer más, cuando en realidad necesitamos sostenernos mejor.

Creo que muchas mujeres hemos aprendido a reaccionar frente a los momentos difíciles haciendo más.

Más ejercicio. Más dieta. Más trabajo.

Más cursos. Más productividad.

Más exigencia. Como si sentirnos mal fuera una señal de que tenemos que corregirnos.

Pero no siempre necesitamos corregir algo. Lo que necesitamos es escucharnos.

Estas dos semanas enferma me recordaron que mi cuerpo también necesita que lo escuche.

Que descansar no significa ser floja y que bajar el ritmo no significa retroceder.

Y que un período de menor energía no borra todo lo que has construido antes.

Quizás esto también te ha pasado.

Tal vez llevas días o semanas sintiendo que no eres tú.

Quizás estás cansada. Quizás has perdido motivación o estás atravesando cambios personales, familiares, laborales o emocionales.

Quizás simplemente necesitas parar un poco, y quiero decirte algo:

No conviertas un momento difícil en una definición de quién eres.

Estar cansada no significa que seas floja. Estar perdida no significa que hayas fracasado.

Tener un mal día no significa que estés retrocediendo. Y necesitar descansar no significa que hayas perdido tu disciplina.

Y no tener todas las respuestas hoy no significa que no vayas a encontrarlas.


Entonces, ¿qué podemos hacer cuando estamos de bajón?

No existe una fórmula mágica mi querida lectora, pero sí hay pequeñas cosas que pueden ayudarnos a volver a sentirnos sostenidas.


🌿 Busca espacios donde puedas sentirte segura

Cuando sientes que varias cosas de tu vida están cambiando al mismo tiempo, es muy fácil sentirte sola o perdida.

Por eso es que la tribu importa.

Quizá amiga con la que puedas hablar.

Una comunidad. Una clase de zumba o un grupo de entrenamiento.

Un libro. Un podcast o una persona que te inspire.

Un lugar donde puedas simplemente estar sin tener que demostrar nada.

No siempre necesitamos consejos, bonita. A veces necesitamos sentir que simplemente no estamos solas.


🌿 Sal a la naturaleza

La naturaleza tiene una manera muy particular de recordarnos que no todo tiene que suceder rápido.

Caminar. Sentarte al sol. Tocar una planta. Caminar descalza por el pasto o la arena si tienes la posibilidad.

Mira los árboles. Respira aire fresco.

Dejar el teléfono durante un rato.

Incluso escribir lo que estás sintiendo mientras estás en contacto con la naturaleza puede ayudarte a sacar de tu cabeza aquello que llevas dando vueltas durante horas.

No tienes que escribir bonito. No tienes que encontrar una solución.

Simplemente escribe.

Saca lo que tengas dentro.


🌿 Cuando todo se sienta demasiado, vuelve a lo básico

No necesitas resolver tu vida completa en un día de bajón.

A veces basta con preguntarte:

¿Qué necesito ahora mismo?

¿Comer? ¿Dormir? ¿Descansar?¿Moverme suavemente? ¿Hablar con alguien? ¿Estar sola? ¿Salir a caminar? ¿Llorar? ¿Pedir ayuda?


Y si no sabes la respuesta, también está bien.

Respira, exhala lentamente y repite:

“Esto también va a pasar. Ahora haré lo que pueda con lo que tengo.”


No necesitas hacerlo perfecto, bonita.

Necesitas tratarte con un poquito más de cariño.


Y recuerda algo importante

Está bien cuestionarte, cambiar de opinión, descubrir que ya no quieres lo mismo.

Está bien explorar otras formas de alimentarte, de entrenar, de trabajar, de relacionarte contigo misma.

Está bien romper con una mentalidad de dieta que quizás te acompañó durante muchos años.

Está bien descubrir nuevas herramientas, aprender y empezar de nuevo.


Pero hay una diferencia importante:

Explorar desde la curiosidad es muy diferente a castigarte porque sientes que no eres suficiente.


No necesitas hacerte daño para demostrarte que puedes volver a levantarte ni odiar tu cuerpo para cuidarlo.

No necesitas sentir culpa para empezar a alimentarte mejor ni entrenar como castigo.

No necesitas producir todo el tiempo para demostrar tu valor y no necesitas estar bien todos los días para estar avanzando.


Quizás hoy solamente necesitas sostenerte

Así que si estás atravesando un momento así, quiero que te permitas bajar un poco la exigencia.


Haz lo que puedas con la energía que tengas, con los recursos que tengas, con el día que estás teniendo. Porque quizás mañana tengas más energía.

Y quizás no. Pero ninguna de las dos cosas determina tu valor.


A veces avanzar significa hacer.

Y otras veces avanzar significa descansar.


Este virus me recordó algo que muchas veces quiero transmitir a otras mujeres:

Tu bienestar no puede depender de estar siempre motivada, productiva, delgada, fuerte o en control.


También eres tú cuando estás cansada, cuando dudas, cuando necesitas parar y cuando no sabes qué viene después.

Y quizás eso también sea parte de aprender a cuidarte.

No desde la exigencia. No desde el castigo. No desde el “tengo que”.


Sino desde un lugar mucho más amable:

Hoy haré lo que pueda con lo que tengo.


Y mañana… seguimos.

Un día a la vez. 💜


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